La brecha digital con la e-generation
Apenas saben andar y ya hablan a través de un móvil, usan el mando de la tele y piden jugar con el ordenador. Es la llamada por los expertos e-generation, niños, adolescentes y jóvenes de 3 a 18 años que han nacido en un mundo rodeado de nuevas tecnologías de la comunicación, tecnologías que usan de forma tan natural y espontánea como la comunicación cara a cara.
El problema es que los encargados de controlar el uso que hacen de ella, padres y profesores, no las manejan con la misma naturalidad.
La población infantil y juvenil incorpora con facilidad esas tecnologías a su vida cotidiana y forman parte de su proceso de socialización. Pero frente al mundo real en el que los niños aprenden conductas responsables por las expectativas sociales, la empatía con el daño ajeno, el rechazo social a determinados comportamientos y el miedo a las consecuencias en forma de castigo, en el mundo virtual esos condicionantes no sirven.
El anonimato reduce el temor al rechazo social y la falta de feedback con el interlocutor impide constatar en el momento los efectos de un insulto o un comentario despectivo en el otro. Por todo ello, la comunicación a través de las nuevas tecnologías se convierte en un lugar de inhibición que da sensación de impunidad.
La labor educativa se complica, y más cuando quienes deben ejercerla no compiten en igualdad de condiciones en cuanto al dominio de las nuevas tecnologías cuyo uso por parte de sus hijos deben controlar. Según datos del Observatorio de la Infancia en Andalucía a partir de la encuesta de equipamiento de las TIC en los hogares, siete de cada diez menores de 10 a 15 años usan internet frente a cinco de cada diez personas de 16 a 74 años.
Tampoco la escuela está del todo adaptada para dar esa formación. La red de centros TIC se amplía cada año y se trata de un calificativo que no sólo implica más equipos informáticos en los colegios sino una nueva orientación pedagógica y adaptación curricular en base al uso de esas nuevas tecnologías que también exige un reciclaje a gran parte del profesorado.
Los sindicatos empiezan a incluir en sus programas de formación para los docentes contenidos relaciones con las nuevas tecnologías y la prevención de la violencia y a Consejería de Educación cuenta con una guía para docentes sobre la utilización segura y educativa de internet en las escuelas (también editó una con recomendaciones sobre el uso de internet para familias).
Es recomendable controlar el tiempo de conexión, orientar sobre el uso de la red para la búsqueda de información y alentar el espíritu crítico sobre ésta y dar directrices a los alumnos para que nunca den datos personales a alguien que sólo conocen en la red y se asesoren con un adulto al visitar un foro o chatear.

Más información en el 91 648 23 53, en info@educaccion.es, www.educaccion.tel y en www.educaccion.es,
Consulta la BECA DE GUARDERIA GARANTIZADA de la Escuela Infantil Privada ChiquiJardin.
Visita:
www.campamento.biz,
www.chiquijardin.es,
www.chiquipark.org,
www.pizzajardin.org,
www.escuelainfantil.org
y www.tirolina.net
El problema es que los encargados de controlar el uso que hacen de ella, padres y profesores, no las manejan con la misma naturalidad.
La población infantil y juvenil incorpora con facilidad esas tecnologías a su vida cotidiana y forman parte de su proceso de socialización. Pero frente al mundo real en el que los niños aprenden conductas responsables por las expectativas sociales, la empatía con el daño ajeno, el rechazo social a determinados comportamientos y el miedo a las consecuencias en forma de castigo, en el mundo virtual esos condicionantes no sirven.
El anonimato reduce el temor al rechazo social y la falta de feedback con el interlocutor impide constatar en el momento los efectos de un insulto o un comentario despectivo en el otro. Por todo ello, la comunicación a través de las nuevas tecnologías se convierte en un lugar de inhibición que da sensación de impunidad.
La labor educativa se complica, y más cuando quienes deben ejercerla no compiten en igualdad de condiciones en cuanto al dominio de las nuevas tecnologías cuyo uso por parte de sus hijos deben controlar. Según datos del Observatorio de la Infancia en Andalucía a partir de la encuesta de equipamiento de las TIC en los hogares, siete de cada diez menores de 10 a 15 años usan internet frente a cinco de cada diez personas de 16 a 74 años.
Tampoco la escuela está del todo adaptada para dar esa formación. La red de centros TIC se amplía cada año y se trata de un calificativo que no sólo implica más equipos informáticos en los colegios sino una nueva orientación pedagógica y adaptación curricular en base al uso de esas nuevas tecnologías que también exige un reciclaje a gran parte del profesorado.
Los sindicatos empiezan a incluir en sus programas de formación para los docentes contenidos relaciones con las nuevas tecnologías y la prevención de la violencia y a Consejería de Educación cuenta con una guía para docentes sobre la utilización segura y educativa de internet en las escuelas (también editó una con recomendaciones sobre el uso de internet para familias).
Es recomendable controlar el tiempo de conexión, orientar sobre el uso de la red para la búsqueda de información y alentar el espíritu crítico sobre ésta y dar directrices a los alumnos para que nunca den datos personales a alguien que sólo conocen en la red y se asesoren con un adulto al visitar un foro o chatear.

Más información en el 91 648 23 53, en info@educaccion.es, www.educaccion.tel y en www.educaccion.es,
Consulta la BECA DE GUARDERIA GARANTIZADA de la Escuela Infantil Privada ChiquiJardin.
Visita:
www.campamento.biz,
www.chiquijardin.es,
www.chiquipark.org,
www.pizzajardin.org,
www.escuelainfantil.org
y www.tirolina.net
Etiquetas: adolescentes, comunicacion, digital, espontanea, infantil, jovenes, juvenil, movil, naturaleza, niños, nuevas tecnologias, ordenador, padres, problema, profesores, tecnologias, tele, uso




