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La Organización Médica Colegial (OMC) y la Fundación Kovacs han presentado este martes, 6 de septiembre de 2011, una campaña para prevenir los dolores de espalda infantiles, utilizando para ello el Tebeo de la Espalda. La incidencia de los dolores de espalda aumenta a partir de los 10 años y entre los 13 y 15 años ya es similar a la de los adultos, de ahí que lo más recomendable sea iniciar las acciones preventivas en los niños de 8 años.
Actualmente, la mitad de los niños y el 69 por ciento de las niñas de entre 13 y 15 años ha tenido dolor de espalda alguna vez en su vida, lo que aumenta su riesgo de sufrirlo de manera crónica o tener limitaciones de adulto. Se pierde mucha calidad de vida con estas dolencias, que surgen por razones sencillas y pueden evitarse con unos simples consejos desde edades tempranas.
De hecho, la campaña de este año se centra en los niños de 8 años utilizando para ello el Tebeo de la Espalda, un cómic en el que se incluyen una serie de consejos para prevenir estas dolencias y prevenir su recuperación en el caso de que aparezcan. Además, un estudio realizado por la Fundación Kovacs ha demostrado que su distribución en los colegios constituye una medida de prevención efectiva, por lo que proponen que se distribuyan iniciativas similares en los colegios.
Una de las principales causas de estos dolores de espalda es el peso de las mochilas que llevan los escolares, cuyo peso nunca debe superar el 10 por ciento del peso corporal del niño. Para el doctor Francisco Kovacs, presidente de la Fundación con el mismo nombre, una solución para reducir el peso de la carga que transportan los escolares y la duración de su transporte sería la instalación de taquillas en los colegios o la división en varios volúmenes de los libros de texto.
Igualmente, advierte de que en caso de que el niño deba cargar el material escolar es mejor una mochila con ruedas y, si es de tirantes, llevarla con las dos asas y sujeta tan cerca del cuerpo como sea posible con un cinturón, de manera que no se bambolee.
Asimismo, otro aspecto clave es la actividad física y la práctica de ejercicio, indispensables para que la columna vertebral adquiera su forma definitiva y con un efecto positivo para la prevención y tratamiento del dolor de espalda. De hecho, recuerda que el sedentarismo dificulta el desarrollo óseo normal de la columna vertebral, conlleva la pérdida de fuerza y resistencia muscular y hace que la espalda sea más vulnerable al exceso de carga.
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