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El Campus de Iker Casillas que en verano de 2011 se había organizado en Navalacruz, el pueblo de sus padres en la provincia de Ávila, se ha suspendido después de una inspección de la Junta de Castilla y León. Con un total de 37 niños, 16 internos procedentes de distintos puntos de la geografía española y 21 externos, el campamento se levantó el miércoles 31 de agosto de 2011 y se trasladó hasta Burgohondo.
Navalacruz había acogido el campus durante siete años, aunque no lo ha hecho en los dos últimos, y en esta ocasión el portero de la selección española y del Real Madrid se había empeñado en que fuera así para poder dar un poco de publicidad al pueblo y a la provincia.
El inspector de Juventud que visitó las instalaciones el 31 de agosto realizó “una cantidad de preguntas inadmisibles” y pedía entre otras cosas, según el alcalde, el permiso del Ayuntamiento para ocupar las casas rurales y el campo de fútbol, un plan de emergencia para las casas rurales, que “son del Ayuntamiento, no de la empresa que organiza el campus, y llevan funcionando ocho años y no nos lo han pedido nunca” y un seguro de responsabilidad civil que cubriera 300.000 euros.
Algunos de los aspectos que el inspector recoge en el informe son:
- Que las hojas de incidencia no se cumplimentan a diario
- Que no se presenta autorización administrativa para desarrollar una actividad de tiempo libre
- Que no presentan permiso de medio ambiente
- Que tienen seguro de responsabilidad civil pero no se presenta el justificante de pago
- Que la actividad no cuenta con plan de seguridad y de emergencia o que no hay evaluación de riesgos.
El alcalde señala, sin embargo, que la evaluación que piden hace referencia a la piscina y que se trata de “una piscina natural en la que se hacen inspecciones de Sanidad cada quince días”. Y en cuanto al ratio de monitores, que en el acta se especifica que tampoco se cumple, el regidor afirma que “había cuatro monitores y uno más de apoyo para 37 niños”. En definitiva, asegura que la empresa dispone de todas las autorizaciones y tenía toda la documentación en regla.
Se acordaron, en todo caso, medidas cautelares que incluían la suspensión de la “actividad de riesgo superior al tolerable” y el levantamiento del campamento en un plazo no superior a tres días, así como “medidas urgentes para garantizar la proporcionalidad entre jóvenes y monitores”.
El alcalde todavía no ha podido hablar de lo sucedido con Iker Casillas, pero “espera que no suceda lo mismo para el próximo año”. “Entendemos que ha sido una persecución, es un pueblo muy pequeño y las pocas actividades que hay van a cargárselas, no sabemos por qué motivo”, afirma, argumentando que “si el organizador ve problemas, se irá a otro sitio, no lo hará en Navalacruz”, y que “si se vuelve a hacer, será porque Iker se empeñe en ello, porque está claro que la empresa no volvería”.
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